48 horas en Ushuaia
Decorada por la nieve, la Cordillera y los bosques, la ciudad ofrece paseos por el Parque Nacional y el canal Beagle, museos y platos exquisitos.
48 horas en Ushuaia Los colores de Ushuaia, una vista de la ciudad y la Cordillera. Anterior Siguiente
48 horas en Ushuaia
Puede que en algún momento la geografía desolada e inhóspita de Tierra del Fuego haya representado la imagen más acabada de confín del mundo. Pero Ushuaia afloró en silencio en 1884 y no dejó de crecer con el aporte de aventureros, fugitivos y familias desencantadas de todos los rincones de la Argentina en procura de un horizonte promisorio.
La ciudad tiene para el viajero un encanto especial, propio, que se renueva en cada visita. Pequeña, de callecitas empinadas junto a la bahía inmóvil, fue en su tiempo aldea de pescadores y asentamiento de misioneros. Atrás, trepa en la cordillera azul y nevada; adelante, se refleja en las aguas de la bahía, que se abren a la corriente más tumultuosa del canal Beagle.
Si salimos navegando, dejamos atrás la isla del Faro y doblamos por el canal hacia el este, vemos entonces el oscuro perfil de la isla Navarino y toda la zona que fue el país de los indios yámanas.
En el Parque Nacional Tierra del Fuego, el bosque austral de lengas y ñires se parece al de los cuentos de hadas, con su musgo esmeralda, sus senderos donde saltan conejos y los asombrosos diques de los castores. Y los museos: el Marítimo y el Museo del Fin del Mundo. Y el color celeste de los ojos de los fieles huskies, tiradores de trineos.
La aldea se graduó de ciudad cosmopolita, que cuida el entorno natural y las culturas de los pueblos originarios como sus tesoros más preciados.
PRIMER DIA
8:00
Los leños de lengas templan el ambiente en el bar Inglés del hotel Las Hayas y el calor alcanza el restaurante Le Martial. Del otro lado del ventanal, Ushuaia exhibe un semblante gélido, que parece inmovilizado por la nevada de la madrugada. Como para aclimatarme, desayuno café con leche con panes de queso y de salvado, dulce de calafate, torta de chocolate y jugo de naranja natural.
9:00
Por la ventanilla de la combi se cuelan imágenes ancladas en dos épocas bien distantes. Primero, sobre la costa, los chalés marrones de piedra y tejados rojos a dos aguas de los misioneros ingleses, los resabios de la Ushuaia fundacional. Hacia el oeste va tomando forma el barrio Preto, el más moderno y exclusivo. Las casas, mayoritariamente de madera y chapa acanalada, tienen que ser levantadas aquí con materiales de la isla.
10:00
El Tren del Fin del Mundo apura a sus pasajeros (dando vueltas ansiosos en el andén) con un soplido de vapor y el agudo chillido de la bocina. También corren los operarios que acarrean leña de caoba en carretillas para calefaccionar los coches. La locomotora avanza a paso de hombre y acelera cuando corre a la par del río Pipo. Se pega a la roca de la montaña para cruzar el torrente caudaloso y transparente y se detiene en la estación La Macarena. Una guía anuncia una parada de 15 minutos, suficientes para trepar hasta una cascada, fotografiarse con el fondo blanco del monte Susana y comprar chocolate en el coche-boutique.
11:00
En el corazón del Parque Nacional Tierra del Fuego, el aporte cultural de los originarios pobladores yámana, selknam y aonikenk es rescatado por el museo Alakush del Centro de Visitantes. Desde el balcón de este refugio de madera se distinguen algunas de las 90 especies de aves que sobrevuelan el lago Roca, aunque esta vez sólo se dignan a mostrarse un jote y un águila mora. Los efectos del viento en la cara que sacude el mirador son compensados en el restaurante por un oportuno chocolate fueguino y una porción de selva negra.
12:00
En el cruce de la ruta con el río Ovando despega una caminata de 20 minutos por el turbal. Las hojas perennes de los canelos aportan verde a las tonalidades blancas y ocres. Desde un mirador se distinguen entre la bruma la bahía Lapataia, el canal Beagle, la isla chilena Navarino y la última curva del canal Beagle. Los carteles anuncian la llegada al siempre lejano Fin del Mundo.
13:00
El frío se hace más tolerable en el centro de Ushuaia. El estómago y el espíritu se regocijan en el restaurante Marco Polo, gracias a una sopa de verduras, bifes al borgoña con una copa de malbec mendocino y budín de pan. Infaltables, diez antiguos pobladores -encabezados por Raquel Roca- desgranan anécdotas y discuten de todo en la mesa 1, junto al ventanal que balconea la calle San Martín.
14:00
En un bosque de lengas, ñires y guindos, el parque Yatana es el lugar indicado para aprender sobre arte y culturas nativas. Un sendero interpretativo bordea esculturas hasta La Ballena, una obra de 30 m de largo hecha en arcilla.
15:00
El pico piramidal del Monte Olivia (de 1.470 m) y las cinco puntas del cerro Cinco Hermanos se agrandan al fondo del canal Beagle, mientras el catamarán Ezequiel MB se aleja del muelle y empieza a ser merodeado por petreles, cormoranes, palomas antárticas y gaviotas cocineras. La excursión hace escala en la isla Mary Ann, perforada por los pozos que sostenían las chozas de los yámanas. La lomada más alta es el mejor mirador de Ushuaia y la cordillera Darwin. El sol empieza a retirarse, aunque reserva tenues rayos para lograr imágenes sugerentes de la isla Lobos y el faro Les Eclaireurs.
18:00
La curiosidad por conocer desde adentro el ex Presidio -donde eran confinados y degradados seres humanos entre 1904 y 1947- apura el paso de los visitantes hasta el primer pabellón con celdas. Dos salas de arte alivian un poco la sensación angustiante que genera especialmente el destruido pabellón 5, intacto desde que el edificio fuera abandonado.
20:00
El alma vuelve al cuerpo en la Feria de Artesanos, donde 25 puesteros ofrecen sus trabajos en rodocrosita, anillos con monedas y piezas con pan de indio (nudos de hongos en troncos de árboles).
21:00
Intento suerte en la pista de patinaje del Polideportivo Municipal, pero los patines alquilados apenas me sirven para hacer equilibrio a duras penas y admirar a diez adolescentes, que se desplazan como eximias artistas de ballet clásico. El viento helado es un bálsamo para soportar la humillación.
22:00
En el restaurante del hotel Los Acebos se disfrutan las magistrales especialidades del chef Ezequiel González, quien suele basar su repertorio en centolla fresca y merluza negra. Me dispongo a deleitar con una entrada de centolla con ananá y maní, merluza negra envuelta en masa de strudel como plato principal y, de postre, gelatina de kiwi con chocolate blanco, curry y crema de naranja.
SEGUNDO DIA
8:00
Una taza de chocolate caliente en Laguna Negra levanta el ánimo y la temperatura del cuerpo. A esta casa tradicional tampoco se le pueden negar un alfajor de dulce de leche ni un dulce de calafate.
9:00
Doy una vuelta a pie por la calle San Martín y la costanera Maipú, donde se mantiene en pie una decena de casas históricas. El circuito empieza en la finca de 1903 del Museo del Fin del Mundo y llega hasta el Centro de Exposiciónes Bebán, un chalé comprado por catálogo en Suecia, que albergó el Banco Nación desde 1913 hasta 1915.
10:00
Rumbo a los lagos Escondido y Fagnano por la ruta 3, la naturaleza vuelve a reconfortar con sus valles de turba, los picos nevados de la Sierra de Alvear y ollas de hielo, remanentes de antiguos glaciares.
11:00
A 27 km de la ciudad, Cerro Castor pone a punto sus 24 pistas, escuela de esquí, guardería, cabañas y refugios. Se larga la temporada de esquí y las aerosillas ya cruzan sobre la ruta con esquiadores envueltos en colores flúo.
12:00
Una curva muy cerrada indica la llegada al Paso Garibaldi y demanda máximo cuidado para encontrar la huella en la capa de hielo que recubre el pavimento. A 450 m de altura, un mirador perdido en la niebla deja ver el lago Escondido al fondo del bosque de guindos.
13:00
Huele a cordero asado en el centro invernal Valle de Tierra Mayor. Recurro a las manos para dar cuenta del costillar y recupero la formalidad con el flan casero. Afuera del refugio de madera, una familia practica esquí de fondo y una pareja anda a los tumbos caminando con raquetas sobre un extenso plano nevado.
15:00
Se terminó la comodidad. Llegó la hora de poner el cuerpo en el parque de nieve Valle de Lobos, base del "Gato" Curuchet, el pionero de los paseos en trineos. El musher -guía- arenga a 16 perros alascanos, que no dejan de ladrar hasta que los dos líderes que van al frente reciben la orden de arrancar. Al costado del carro, durante la vuelta de diez minutos, a 35 kilómetros por hora, desfilan lengas, zorros colorados y cauquenes.
17:00
El viento arrecia sobre el lago Fagnano y las primeras lomadas de la estepa, detrás de la hostería Kaikén, a 7 km de Tolhuin. Un sendero avanza sobre la orilla y la barranca, decorada por lupines de distintos colores y lengas.
20:00
Para tener una digna despedida de esta ciudad a la vez fría y cálida, Lucía Curone, la jefa de cocina del restaurante del hotel Las Hayas, me sugiere una entrada de terrina de salmón, a modo de suculento aperitivo de las ostras gratinadas y los ravioles de cordero, que llaman a gritos desde la carta.
22:00
Procuro la última dosis de aire puro en la noche cerrada de Ushuaia. Cruzo los 100 metros de bosque y nieve que separan Las Hayas de Los Acebos, atraído por el afamado postre del chef: panacota de calafate, sopa de menta con almendras y crema pastelera. No se le puede pedir más a Ushuaia.
En Este blog encontrara descripciones de variados destinos, buscando aportar informacion, y experiencias diferentes
sábado, 3 de agosto de 2013
ESPAÑA: MADRID: 5 imperdibles de la vida nocturna
Madrid: 5 imperdibles de la vida nocturna
Camilo Canevaro,el bar tender y propietario de Maluca, considerada una de las mejores coctelerías de la capital española, hace su elección del top 5 de la vida nocturna madrileña.
La Latina, el barrio en el que los domingos cobra forma el bullicioso mercado de El Rastro, es uno de los epicentros de la movida nocturna de Madrid. Hay propuestas para todos los gustos, desde restaurantes de autor y sitios muy sofisticados hasta tabernas y bares de tapas. Dos recomendaciones, comer en La salamandra (cocina vasco- francesa-pirenaica, en la calle Don Pedro, 8) y tomarse unas copas en el muy teatral Berlín Cabaret (Costanilla San Pedro, 11).
Café Gijón, un clásico
El Gijón es el café por excelencia de Madrid, un lugar frecuentado por artistas, intelectuales y escritores. Es un sitio ideal para tomarse un aperitivo o una cervecita antes de arrancar la noche
Un tentempié a la madrugada
Las nuevas leyes que regulan los horarios de los locales nocturnos hacen que cada vez sea más difícil comer algo al acabar una noche de fiesta. Para los muy noctámbulos urgidos por saciar el hambre, la mejor opción (casi la única) es Pa Pizza, una nueva y aún pequeña cadena de pizzerías al paso, que abre las 24 horas. Tienen locales en algunos puntos muy frecuentados por los "nocheros", como Puerta del Sol, la zona de Tribunal y sobre la Gran Vía.
El cóctel como arte
Situada en el barrio de La latina, en Maluca se ofrecen cócteles clásicos y de autor. Fué elegida como una de las mejores coctelerías de la ciudad. Su fuerte es la amplia carta de gin tonics y la "banda de sonido" de cada noche: jazz, soul y funk.
A todo volumen en La Riviera
La Riviera es "el" lugar para ir a escuchar música en vivo. Por su escenario han pasado infinidad de grandes músicos españoles y extranjeros, sobre todo de rock y pop, pero también de músicas del mundo. No es excesivamente grande, por lo que se tiene la sensación de estar viviendo una experiencia bastante íntima y cercana con los músicos.
Camilo Canevaro,el bar tender y propietario de Maluca, considerada una de las mejores coctelerías de la capital española, hace su elección del top 5 de la vida nocturna madrileña.
La Latina, el barrio en el que los domingos cobra forma el bullicioso mercado de El Rastro, es uno de los epicentros de la movida nocturna de Madrid. Hay propuestas para todos los gustos, desde restaurantes de autor y sitios muy sofisticados hasta tabernas y bares de tapas. Dos recomendaciones, comer en La salamandra (cocina vasco- francesa-pirenaica, en la calle Don Pedro, 8) y tomarse unas copas en el muy teatral Berlín Cabaret (Costanilla San Pedro, 11).
Café Gijón, un clásico
El Gijón es el café por excelencia de Madrid, un lugar frecuentado por artistas, intelectuales y escritores. Es un sitio ideal para tomarse un aperitivo o una cervecita antes de arrancar la noche
Un tentempié a la madrugada
Las nuevas leyes que regulan los horarios de los locales nocturnos hacen que cada vez sea más difícil comer algo al acabar una noche de fiesta. Para los muy noctámbulos urgidos por saciar el hambre, la mejor opción (casi la única) es Pa Pizza, una nueva y aún pequeña cadena de pizzerías al paso, que abre las 24 horas. Tienen locales en algunos puntos muy frecuentados por los "nocheros", como Puerta del Sol, la zona de Tribunal y sobre la Gran Vía.
El cóctel como arte
Situada en el barrio de La latina, en Maluca se ofrecen cócteles clásicos y de autor. Fué elegida como una de las mejores coctelerías de la ciudad. Su fuerte es la amplia carta de gin tonics y la "banda de sonido" de cada noche: jazz, soul y funk.
A todo volumen en La Riviera
La Riviera es "el" lugar para ir a escuchar música en vivo. Por su escenario han pasado infinidad de grandes músicos españoles y extranjeros, sobre todo de rock y pop, pero también de músicas del mundo. No es excesivamente grande, por lo que se tiene la sensación de estar viviendo una experiencia bastante íntima y cercana con los músicos.
BRASIL: MACEIO: Sol, playa y buena vida
Maceió, sol, playa y buena vida
La capital del estado de Alagoas combina encantos naturales, exquisita gastronomía, excursiones y una infraestructura hotelera de primera clase.
Playas de arenas blanca, clima tropical, mar templado y la posibilidad de disfrutar de un viaje al estilo Caribe, pero sin salir de Sudamérica. Hasta aquí los atractivos naturales de Maceió; una serie de encantos que en la década del noventa convirtieron a esta ciudad brasileña en uno de los destinos preferidos por los argentinos. La capital de Alagoas, uno de los tres estados más pequeños de Brasil, ha recibido una fuerte inversión en el área turística. Y de este modo se ha posicionado también como un destino de "primera clase". La construcción de grandes y lujosos hoteles y resorts, tanto en Maceió como en Barra de Sao Miguel o Sao Miguel dos Milagres -dos pequeños pueblos ubicados al sur y al norte de la ciudad, respectivamente- sumó otro atractivo a una región conocida por sus bellezas naturales. Y así arranca un viaje por los mejores sabores de la comida del nordeste de Brasil, las piletas que los arrecifes de corales forman a pocos kilómetros de la orilla y la caipirinha, bebida noble que se lleva bien con la cálida jornada playera de una ciudad que tiene un promedio de temperatura anual de 28 grados. Maceió tiene una población de 900 mil habitantes y está a unos 600 km al norte de Bahía. La hotelería es parte de los atractivos del paisaje de la ciudad. El Ritz Lagoa do Anta es un resort cinco estrellas frente al mar y muy cerca de las populares playas de Jatiúca y Ponta Verde. Premiado por su colección de arte y con cerca de 200 habitaciones, la Cenicienta del Ritz es el Eco Floor, un espacio en el tercer piso del hotel. Son 40 apartamentos decorados con elementos naturales, como bambú, cáscara de coco y maderas. El cuarto piso está destinado a los mieleros y su decoración busca recrear el clima de las islas de Indonesia. También hay un piso para las familias, el segundo, y otro para los ejecutivos, el sexto.
Por rincones secretos
En las afueras de Maceió, 35 km hacia el litoral sur, está el distrito de Barra de Sao Miguel, un pequeño pueblo de pescadores que se fue poblando por alagoanos que huían de la ciudad tentados por la belleza de Praia do Gunga, catalogada como una de las diez mejores playas de Brasil, y a la que solamente se puede ingresar traspasando un terreno privado de libre acceso o por barco. En la parte alta de la región, se esconde un lugar que cualquier no creyente podría confundir con lo más cercano al paraíso: el hotel Gungaporanga, un resort de lujo al borde de un acantilado que tiene vista al mar, a la laguna Do Roteiro y a la playa Gunga desde cada una de sus habitaciones. Hotelería y gastronomía de primer nivel completan una oferta que incluye un spa y una piscina con reposeras, ideales para disfrutar de una caipirinha mirando al horizonte y pensando que, aunque sea por un rato, el reinado del mundo está en buenas manos. En la otra punta de Alagoas, hacia el norte, a mitad de camino entre Maceió y Recife, está Sao Miguel dos Milagres, un pueblito todavía más chico que Barra de Sao Miguel. Allí abrió hace unos años la Pousada do Toque, otro referente de la hotelería de lujo en la zona, que ofrece distintos tipos de bungalows, pileta con vista al mar, playa privada, dos restaurantes (uno de sushi), una vinoteca y una cocina con comedor donde los huéspedes pueden cocinar para agasajar a sus invitados, algo que está de moda dentro del turismo de primer nivel brasileño. La Pousada do Toque también organiza paseos en lancha para que sus huéspedes puedan nadar en las piletas naturales de agua transparente que los arrecifes de corales forman cerca de la costa. La gastronomía es otro de los puntos fuertes. La oferta culinaria de primer nivel no se reduce a los hoteles de lujo, ya que también hay que tener en cuenta que en los últimos años abrieron una serie de restaurantes que ha logrado hacer de la capital de Alagoas un lugar de referencia dentro de la gastronomía del nordeste. A la cabeza de la movida están Divina Gula y Wanchako, considerado por las revistas especializadas como uno de los mejores lugares de comida peruana de Brasil. Ubicado frente a la playa, ofrece una carta que incluye desde cebiche hasta camarones, langostas y pulpos, todo acompañado por una oferta de bebidas que va de vinos franceses y argentinos a tragos de origen limeño, como el pisco. Bellezas naturales, exquisitos sabores y hotelería de primera. Maceió ofrece un cóctel de atractivos difícil de resistir.
La capital del estado de Alagoas combina encantos naturales, exquisita gastronomía, excursiones y una infraestructura hotelera de primera clase.
Playas de arenas blanca, clima tropical, mar templado y la posibilidad de disfrutar de un viaje al estilo Caribe, pero sin salir de Sudamérica. Hasta aquí los atractivos naturales de Maceió; una serie de encantos que en la década del noventa convirtieron a esta ciudad brasileña en uno de los destinos preferidos por los argentinos. La capital de Alagoas, uno de los tres estados más pequeños de Brasil, ha recibido una fuerte inversión en el área turística. Y de este modo se ha posicionado también como un destino de "primera clase". La construcción de grandes y lujosos hoteles y resorts, tanto en Maceió como en Barra de Sao Miguel o Sao Miguel dos Milagres -dos pequeños pueblos ubicados al sur y al norte de la ciudad, respectivamente- sumó otro atractivo a una región conocida por sus bellezas naturales. Y así arranca un viaje por los mejores sabores de la comida del nordeste de Brasil, las piletas que los arrecifes de corales forman a pocos kilómetros de la orilla y la caipirinha, bebida noble que se lleva bien con la cálida jornada playera de una ciudad que tiene un promedio de temperatura anual de 28 grados. Maceió tiene una población de 900 mil habitantes y está a unos 600 km al norte de Bahía. La hotelería es parte de los atractivos del paisaje de la ciudad. El Ritz Lagoa do Anta es un resort cinco estrellas frente al mar y muy cerca de las populares playas de Jatiúca y Ponta Verde. Premiado por su colección de arte y con cerca de 200 habitaciones, la Cenicienta del Ritz es el Eco Floor, un espacio en el tercer piso del hotel. Son 40 apartamentos decorados con elementos naturales, como bambú, cáscara de coco y maderas. El cuarto piso está destinado a los mieleros y su decoración busca recrear el clima de las islas de Indonesia. También hay un piso para las familias, el segundo, y otro para los ejecutivos, el sexto.
Por rincones secretos
En las afueras de Maceió, 35 km hacia el litoral sur, está el distrito de Barra de Sao Miguel, un pequeño pueblo de pescadores que se fue poblando por alagoanos que huían de la ciudad tentados por la belleza de Praia do Gunga, catalogada como una de las diez mejores playas de Brasil, y a la que solamente se puede ingresar traspasando un terreno privado de libre acceso o por barco. En la parte alta de la región, se esconde un lugar que cualquier no creyente podría confundir con lo más cercano al paraíso: el hotel Gungaporanga, un resort de lujo al borde de un acantilado que tiene vista al mar, a la laguna Do Roteiro y a la playa Gunga desde cada una de sus habitaciones. Hotelería y gastronomía de primer nivel completan una oferta que incluye un spa y una piscina con reposeras, ideales para disfrutar de una caipirinha mirando al horizonte y pensando que, aunque sea por un rato, el reinado del mundo está en buenas manos. En la otra punta de Alagoas, hacia el norte, a mitad de camino entre Maceió y Recife, está Sao Miguel dos Milagres, un pueblito todavía más chico que Barra de Sao Miguel. Allí abrió hace unos años la Pousada do Toque, otro referente de la hotelería de lujo en la zona, que ofrece distintos tipos de bungalows, pileta con vista al mar, playa privada, dos restaurantes (uno de sushi), una vinoteca y una cocina con comedor donde los huéspedes pueden cocinar para agasajar a sus invitados, algo que está de moda dentro del turismo de primer nivel brasileño. La Pousada do Toque también organiza paseos en lancha para que sus huéspedes puedan nadar en las piletas naturales de agua transparente que los arrecifes de corales forman cerca de la costa. La gastronomía es otro de los puntos fuertes. La oferta culinaria de primer nivel no se reduce a los hoteles de lujo, ya que también hay que tener en cuenta que en los últimos años abrieron una serie de restaurantes que ha logrado hacer de la capital de Alagoas un lugar de referencia dentro de la gastronomía del nordeste. A la cabeza de la movida están Divina Gula y Wanchako, considerado por las revistas especializadas como uno de los mejores lugares de comida peruana de Brasil. Ubicado frente a la playa, ofrece una carta que incluye desde cebiche hasta camarones, langostas y pulpos, todo acompañado por una oferta de bebidas que va de vinos franceses y argentinos a tragos de origen limeño, como el pisco. Bellezas naturales, exquisitos sabores y hotelería de primera. Maceió ofrece un cóctel de atractivos difícil de resistir.
jueves, 1 de agosto de 2013
USA: MIAMI: Vida nocturna
La vida nocturna del Gran Miami y sus Playas ha adquirido fama en todo el mundo. Sí, hay legendarias discotecas, pero la diversión nocturna va mucho más allá. Con abundantes espectáculos de música en vivo en locales de primera, la noche del Gran Miami ha sido descrita con muchos adjetivos: acelerada, fantástica, divertida, pero nunca aburrida.
Independientemente del lugar del Gran Miami y sus Playas en el que se encuentre, le será muy fácil encontrar música en vivo. La combinación diversa de culturas de Miami se ha preservado desde hace mucho tiempo y ha evolucionado a través de las canciones, lo que otorga a la música en vivo de Miami un sabor internacional. Si a eso le agregamos los espectáculos de nivel nacional e internacional que con frecuencia se presentan aquí, podemos decir que es uno de los escenarios musicales más importantes del país.
South Beach, el centro de la vida nocturna de Miami, es también su primera opción cuando busca excelente música en vivo. Aquí encontrará el legendario Mango’s en Ocean Drive, un local para turistas que presenta bailarinas que se contonean al ritmo de música latina en vivo. En medio de todo este dinámico entretenimiento, sin embargo, ha surgido un género insólito en la escena de South Beach: el jazz en vivo. Jazid presenta música en vivo todas las noches, en su mayoría artistas y bandas de jazz locales, aunque también hay espectáculos de otros géneros como funk/ soul, R&B y reggae. En Lapidus Lounge en el Ritz-Carlton South Beach, se puede escuchar música lounge hasta la medianoche. Para disfrutar más opciones de música en vivo con sabor local, regrese a la zona del downtown de Miami donde encontrará una serie de locales albergados en antiguos almacenes que presentan espectáculos de música en vivo en el interior y al aire libre con funciones de artistas locales o de gira. Los espectáculos en estos lugares con frecuencia tienen un aspecto multifacético, con obras de arte de artistas locales en las paredes, artistas que crean obras de arte sobre el escenario o artesanos que venden sus creaciones. La Pequeña Habana es un hervidero de música latina en vivo gracias a locales como Hoy Como Ayer. El club, situado en Calle Ocho, la calle principal de la Pequeña Habana, presenta músicos locales y espectáculos itinerantes. Durante el año, Miami también presenta una serie de prestigiosos festivales musicales que ofrecen incluso más oportunidades para poder ver a sus músicos favoritos o descubrir a otros nuevos. Todos los meses de marzo, Ultra Music Festival y Winter Music Conference inundan la ciudad de música electrónica, eventos y artistas.
PARA TODOS LOS GUSTOS
Naturalmente, las discotecas y el baile aún conforman una gran parte de la vida nocturna de Miami. Los lugares populares de South Beach como Mansion, Amnesia y Bamboo tienen espectáculos a gran escala, presentan a reconocidos DJ y organizan fascinantes eventos. Acuda a ellos si busca una experiencia realmente VIP. LIV, en el renovado Fontainebleau Miami Beach, se ha convertido en uno de los centros nocturnos más populares de la ciudad.
Independientemente del lugar del Gran Miami y sus Playas en el que se encuentre, le será muy fácil encontrar música en vivo. La combinación diversa de culturas de Miami se ha preservado desde hace mucho tiempo y ha evolucionado a través de las canciones, lo que otorga a la música en vivo de Miami un sabor internacional. Si a eso le agregamos los espectáculos de nivel nacional e internacional que con frecuencia se presentan aquí, podemos decir que es uno de los escenarios musicales más importantes del país.
South Beach, el centro de la vida nocturna de Miami, es también su primera opción cuando busca excelente música en vivo. Aquí encontrará el legendario Mango’s en Ocean Drive, un local para turistas que presenta bailarinas que se contonean al ritmo de música latina en vivo. En medio de todo este dinámico entretenimiento, sin embargo, ha surgido un género insólito en la escena de South Beach: el jazz en vivo. Jazid presenta música en vivo todas las noches, en su mayoría artistas y bandas de jazz locales, aunque también hay espectáculos de otros géneros como funk/ soul, R&B y reggae. En Lapidus Lounge en el Ritz-Carlton South Beach, se puede escuchar música lounge hasta la medianoche. Para disfrutar más opciones de música en vivo con sabor local, regrese a la zona del downtown de Miami donde encontrará una serie de locales albergados en antiguos almacenes que presentan espectáculos de música en vivo en el interior y al aire libre con funciones de artistas locales o de gira. Los espectáculos en estos lugares con frecuencia tienen un aspecto multifacético, con obras de arte de artistas locales en las paredes, artistas que crean obras de arte sobre el escenario o artesanos que venden sus creaciones. La Pequeña Habana es un hervidero de música latina en vivo gracias a locales como Hoy Como Ayer. El club, situado en Calle Ocho, la calle principal de la Pequeña Habana, presenta músicos locales y espectáculos itinerantes. Durante el año, Miami también presenta una serie de prestigiosos festivales musicales que ofrecen incluso más oportunidades para poder ver a sus músicos favoritos o descubrir a otros nuevos. Todos los meses de marzo, Ultra Music Festival y Winter Music Conference inundan la ciudad de música electrónica, eventos y artistas.
PARA TODOS LOS GUSTOS
Naturalmente, las discotecas y el baile aún conforman una gran parte de la vida nocturna de Miami. Los lugares populares de South Beach como Mansion, Amnesia y Bamboo tienen espectáculos a gran escala, presentan a reconocidos DJ y organizan fascinantes eventos. Acuda a ellos si busca una experiencia realmente VIP. LIV, en el renovado Fontainebleau Miami Beach, se ha convertido en uno de los centros nocturnos más populares de la ciudad.
USA: MIAMI: Restaurantes
RESTAURANTES EN MIAMI
El Gran Miami es el lugar donde nació la cocina New World, y sin dudas, almorzar o cenar aquí es como entrar a un nuevo mundo de sabores, imágenes, aromas, condimentos y sensaciones. Es un lugar donde todos aportan, ya que los sabores de las diversas culturas se presentan en las mesas de todos los restaurantes, desde Aventura hasta Homestead.
Por Lisa Simundson
Miami es conocida en todo el mundo como una encrucijada culinaria donde diferentes culturas, estilos de cocina y condimentos convergen en los menús locales y donde le aguardan más de 6.000 establecimientos gastronómicos.
DE MIAMI PARA EL MUNDO
Hace más de 20 años, un grupo de chefs de la zona combinó los productos locales con influencias del Caribe, Latinoamérica, Europa y Asia para crear una gastronomía insignia de la región, la cocina New World, lo que colocó a Miami en el centro de la atención culinaria. En la actualidad, Miami ha superado su imagen de capital de la cocina New World y es un paisaje en constante evolución, pleno de restaurantes cuyos chefs continúan desafiando las fronteras de la excelencia gastronómica, entre ellos: Michelle Bernstein, responsable de Michy’s, un moderno restaurante en el Upper East Side de Miami, y Sra. Martínez, que sirve tapas en el Design District; Michael Schwartz, que atrae a los comensales al Design District con su uso de ingredientes locales en Michael’s Genuine Food & Drink y Harry’s Pizzeria; el pionero de la cocina Nuevo Latino, Douglas Rodriguez, cuyo D. Rodriguez Cuba en el Hilton Bentley South Beach evoca la alegre vida nocturna de la antigua Habana; y el restaurador Barton G. Weiss, con sus restaurantes Barton G. y Prelude by Barton G.
UNA EXPLOSIÓN DE FUSIÓN
En Lincoln Road, en Miami Beach, SushiSamba Dromo ha tenido un éxito sorprendente con su fusión de cocina japonesa, brasileña y peruana. En La Riviera, en el Hotel Sofitel cerca del Aeropuerto Internacional de Miami, los sabores francés y mediterráneo se unen con un toque latino, mientras Ortanique on the Mile en Coral Gables fusiona influencias estadounidenses, caribeñas, latinas y asiáticas. Un equipo de chefs de China, Tailandia, India, Singapur, Malasia e Indonesia está a cargo de una cocina abierta en el restaurante The Setai, en South Beach, donde los platos se sirven en un estilo familiar y en vajilla autóctona de esos países.
RECORRIDO DE SABORES
Las influencias de Latinoamérica son particularmente marcadas y hay un universo de restaurantes que representan a casi todos los países y herencias gastronómicas del hemisferio, desde Cuba y República Dominicana hasta Colombia y Perú. Las tradiciones argentinas florecen en los locales de Novecento. No se puede dejar de saborear la comida cubana en el popular Bongos Cuban Café, de la famosa pareja Gloria y Emilio Estefan en la AmericanAirlines Arena del downtown. En Coconut Grove, Jaguar Ceviche Spoon Bar sirve el pescado fresco adobado de diversas formas. Mientras tanto, las cocinas de Italia, Francia, España, el Mediterráneo, la India e incluso la buena cocina de Estados Unidos están bien representadas en la Ciudad Mágica, junto con deliciosos platos de México, Jamaica, Haití, Puerto Rico, el Medio Oriente y el Medio Oeste estadounidense.
DE MAR Y TIERRA
Si visita el extremo sur de la península de Florida no debe dejar de probar los mariscos y pescados. Saboree las presas recién sacadas del mar en Monty’s Raw Bar en Coconut Grove, en Oceanaire Seafood Room en Mary Brickell Village, en A Fish Called Avalon y en el icónico Rusty Pelican en Key Biscayne. En el extremo sur de South Beach se encuentra Joe’s Stone Crab, que sirve suculentas pinzas de cangrejo moro desde 1913, aunque solamente abre de octubre a mayo y el resto del año permanece cerrado. En Red Fish Grill, ubicado en un antiguo pabellón de la playa cuyo origen se remonta a la década de 1920 en Coral Gables, degustará los mejores frutos del mar. En el otro extremo del espectro gastronómico, churrasquerías galardonadas como Christy’s, en Coral Gables, sirven cortes de carne de excelente calidad. En Aventura, Bourbon Steak Miami en el Turnberry Isle se especializa en cortes de carne completamente naturales. Para saborear algo diferente, vaya a Meat Market, en Lincoln Road, que sirve mariscos y cortes de carne exclusivos.
COMIDA Y DIVERSIÓN
La aventura gastronómica también incluye celebraciones como el evento insignia de la región, el Food Network South Beach Wine & Food Festival, en febrero, durante el cual se presenta Grand Tasting Village, fiestas, chefs célebres, un Burger Bash y mucho más. Otros festivales son United Way Miami Wine and Food Festival, Great Taste of the Grove Wine & Food Festival y Miami International Wine Fair.
El Gran Miami es el lugar donde nació la cocina New World, y sin dudas, almorzar o cenar aquí es como entrar a un nuevo mundo de sabores, imágenes, aromas, condimentos y sensaciones. Es un lugar donde todos aportan, ya que los sabores de las diversas culturas se presentan en las mesas de todos los restaurantes, desde Aventura hasta Homestead.
Por Lisa Simundson
Miami es conocida en todo el mundo como una encrucijada culinaria donde diferentes culturas, estilos de cocina y condimentos convergen en los menús locales y donde le aguardan más de 6.000 establecimientos gastronómicos.
DE MIAMI PARA EL MUNDO
Hace más de 20 años, un grupo de chefs de la zona combinó los productos locales con influencias del Caribe, Latinoamérica, Europa y Asia para crear una gastronomía insignia de la región, la cocina New World, lo que colocó a Miami en el centro de la atención culinaria. En la actualidad, Miami ha superado su imagen de capital de la cocina New World y es un paisaje en constante evolución, pleno de restaurantes cuyos chefs continúan desafiando las fronteras de la excelencia gastronómica, entre ellos: Michelle Bernstein, responsable de Michy’s, un moderno restaurante en el Upper East Side de Miami, y Sra. Martínez, que sirve tapas en el Design District; Michael Schwartz, que atrae a los comensales al Design District con su uso de ingredientes locales en Michael’s Genuine Food & Drink y Harry’s Pizzeria; el pionero de la cocina Nuevo Latino, Douglas Rodriguez, cuyo D. Rodriguez Cuba en el Hilton Bentley South Beach evoca la alegre vida nocturna de la antigua Habana; y el restaurador Barton G. Weiss, con sus restaurantes Barton G. y Prelude by Barton G.
UNA EXPLOSIÓN DE FUSIÓN
En Lincoln Road, en Miami Beach, SushiSamba Dromo ha tenido un éxito sorprendente con su fusión de cocina japonesa, brasileña y peruana. En La Riviera, en el Hotel Sofitel cerca del Aeropuerto Internacional de Miami, los sabores francés y mediterráneo se unen con un toque latino, mientras Ortanique on the Mile en Coral Gables fusiona influencias estadounidenses, caribeñas, latinas y asiáticas. Un equipo de chefs de China, Tailandia, India, Singapur, Malasia e Indonesia está a cargo de una cocina abierta en el restaurante The Setai, en South Beach, donde los platos se sirven en un estilo familiar y en vajilla autóctona de esos países.
RECORRIDO DE SABORES
Las influencias de Latinoamérica son particularmente marcadas y hay un universo de restaurantes que representan a casi todos los países y herencias gastronómicas del hemisferio, desde Cuba y República Dominicana hasta Colombia y Perú. Las tradiciones argentinas florecen en los locales de Novecento. No se puede dejar de saborear la comida cubana en el popular Bongos Cuban Café, de la famosa pareja Gloria y Emilio Estefan en la AmericanAirlines Arena del downtown. En Coconut Grove, Jaguar Ceviche Spoon Bar sirve el pescado fresco adobado de diversas formas. Mientras tanto, las cocinas de Italia, Francia, España, el Mediterráneo, la India e incluso la buena cocina de Estados Unidos están bien representadas en la Ciudad Mágica, junto con deliciosos platos de México, Jamaica, Haití, Puerto Rico, el Medio Oriente y el Medio Oeste estadounidense.
DE MAR Y TIERRA
Si visita el extremo sur de la península de Florida no debe dejar de probar los mariscos y pescados. Saboree las presas recién sacadas del mar en Monty’s Raw Bar en Coconut Grove, en Oceanaire Seafood Room en Mary Brickell Village, en A Fish Called Avalon y en el icónico Rusty Pelican en Key Biscayne. En el extremo sur de South Beach se encuentra Joe’s Stone Crab, que sirve suculentas pinzas de cangrejo moro desde 1913, aunque solamente abre de octubre a mayo y el resto del año permanece cerrado. En Red Fish Grill, ubicado en un antiguo pabellón de la playa cuyo origen se remonta a la década de 1920 en Coral Gables, degustará los mejores frutos del mar. En el otro extremo del espectro gastronómico, churrasquerías galardonadas como Christy’s, en Coral Gables, sirven cortes de carne de excelente calidad. En Aventura, Bourbon Steak Miami en el Turnberry Isle se especializa en cortes de carne completamente naturales. Para saborear algo diferente, vaya a Meat Market, en Lincoln Road, que sirve mariscos y cortes de carne exclusivos.
COMIDA Y DIVERSIÓN
La aventura gastronómica también incluye celebraciones como el evento insignia de la región, el Food Network South Beach Wine & Food Festival, en febrero, durante el cual se presenta Grand Tasting Village, fiestas, chefs célebres, un Burger Bash y mucho más. Otros festivales son United Way Miami Wine and Food Festival, Great Taste of the Grove Wine & Food Festival y Miami International Wine Fair.
USA: MIAMI: Lugares para comer bien y económico
Lugares para comer bien y económico en Miami
Uno de los populares lugares turísticos en Miami es Bayside Marketplace, que es un centro comercial ubicado al lado de la bahía de Vizcaya y no muy lejos del downtown de la Capital del Sol.
Precisamente allí el visitante tiene una gran variedad de opciones para degustar las comidas latinas para todo tipo de presupuestos.
The Knife - Este restaurant argentino especializado en parrilla cuenta con una selección de deliciosa carne de res, pollo y cerdo a la parrilla de carbón de la manera tradicional. Se puede elegir entre una variedad de aperitivos argentinos, ensaladas frescas y postres tentadores. Una botella de buen vino se incluye por persona junto con la comida.
Latin America Cafe - Aquí se ofrecen los favoritos platos cubanos tradicionales como el sándwich Media Noche así como Picadillo, Vaca Frita y Arroz con Pollo. Hay asientos en el interior y al aire libre con vistas al puerto deportivo.
Ristorante Lombardi - Se sirve la cocina del norte de Italia especializada en pastas caseras cocinados en horno de leña para la pizza al horno y helado casero. La Conga Bar ofrece entretenimiento en vivo y baile con excelentes vistas de la bahía. Hay asientos disponibles al estilo cafetería en el interior y exterior.
Mambo Cafe - Se ofrecen los populares platos latinos y cubanos, incluyendo filetes de Palomilla, Ropa Vieja, Vaca Frita, y mucho más. Está abierto todos los días y los especiales de barras abundan los fines de semana para cervezas y cócteles
Tradewinds Bar & Grill - Un lugar americano que ofrece filetes finos, mariscos frescos, pastas, ensaladas sándwiches deli-estilo y una variedad de postres tentadores.
Uno de los populares lugares turísticos en Miami es Bayside Marketplace, que es un centro comercial ubicado al lado de la bahía de Vizcaya y no muy lejos del downtown de la Capital del Sol.
Precisamente allí el visitante tiene una gran variedad de opciones para degustar las comidas latinas para todo tipo de presupuestos.
The Knife - Este restaurant argentino especializado en parrilla cuenta con una selección de deliciosa carne de res, pollo y cerdo a la parrilla de carbón de la manera tradicional. Se puede elegir entre una variedad de aperitivos argentinos, ensaladas frescas y postres tentadores. Una botella de buen vino se incluye por persona junto con la comida.
Latin America Cafe - Aquí se ofrecen los favoritos platos cubanos tradicionales como el sándwich Media Noche así como Picadillo, Vaca Frita y Arroz con Pollo. Hay asientos en el interior y al aire libre con vistas al puerto deportivo.
Ristorante Lombardi - Se sirve la cocina del norte de Italia especializada en pastas caseras cocinados en horno de leña para la pizza al horno y helado casero. La Conga Bar ofrece entretenimiento en vivo y baile con excelentes vistas de la bahía. Hay asientos disponibles al estilo cafetería en el interior y exterior.
Mambo Cafe - Se ofrecen los populares platos latinos y cubanos, incluyendo filetes de Palomilla, Ropa Vieja, Vaca Frita, y mucho más. Está abierto todos los días y los especiales de barras abundan los fines de semana para cervezas y cócteles
Tradewinds Bar & Grill - Un lugar americano que ofrece filetes finos, mariscos frescos, pastas, ensaladas sándwiches deli-estilo y una variedad de postres tentadores.
USA: MIAMI: Diseño e historia en los hoteles de Miami
Diseño e historia en los hoteles de Miami
El distrito art déco de Miami Beach ofrece un recorrido histórico que permite descubrir los distintos estilos arquitectónicos de la ciudad a través de los hoteles construidos en las primeras décadas del siglo XX.
Es sabido que uno de los mayores atractivos que tiene Miami son sus playas paradisíacas de arenas blancas y mar azul, rodeadas de palmeras en donde la gente disfruta de los deportes, las caminatas o simplemente, de recostarse bajo el sol a descansar. Pero la ciudad más linda del Estado del Sol también ofrece un recorrido por los hoteles y edificios históricos que componen el famoso distrito art déco de Miami Beach, ideal para todos aquellos curiosos amantes del arte y la arquitectura.
De norte a sur, los turistas podrán apreciar –y tomar fotos- de muchas de las joyas de los principales estilos arquitectónicos que dominaron la primera parte del siglo XX, entre los que se incluyen muestras de renacimiento mediterráneo, art déco, Streamline Moderne y Miami Modern. Los más de 40 guías voluntarios que, a diario, están a cargo de este recorrido a pie de dos horas de duración, explican la historia del crecimiento, la casi desaparición, y el eventual renacimiento de lo que hoy se considera como la mayor colección de arquitectura art déco de todo el mundo.
Los cuatro arquitectos principales que plasmaron su arte en el distrito fueron Anis, Henry Hohauser, L. Murray Dixon y Roy France, quienes también diseñaron la mayoría de los hoteles al estilo mediterráneo de la década del 20, destinados a la atracción de una clientela adinerada con gustos del “viejo mundo”. La clase media empezó a alojarse allí recién a partir de los años 30.
El paseo comienza por el Hotel Edison, uno de los últimos edificios de estilo mediterráneo, que data de los primeros años, de 1920 y fue diseñado por el arquitecto Hohauser. Los arcos, el hierro forjado, las columnas decorativas y los techos de tejas de arcilla son característicos de este estilo, que fue reflejado en los hoteles de principios de siglo XX.
Uno de los exponentes de esta tendencia es la Casa Casuarinaen –actualmente es un lujoso restaurante y hotel tipo boutique-, ubicada sobre la avenida Ocean Drive. Esta mansión perteneció al famoso diseñador Gianni Versace, quien fue asesinado en uno de los escalones de la entrada una mañana de verano en 1997. Hoy en día, la entrada de la casa es la tercera más fotografiada del país, después de la portada de la Casa Blanca y de Graceland.
Diez años pasaron hasta el estilo derivó en el Streamline Moderne -o estilo aerodinámico- inspirado por los avances tecnológicos de los barcos, aviones e incluso de la radio.
A partir de este momento, las esquinas de los edificios comenzaron a ser redondeadas y presentaron detalles menos decorativos y más simétricos.
El recorrido sigue por el Hotel Essex House, con su torre diseñada como un homenaje la radio, es un gran ejemplo de este estilo. Esta obra maestra fue construida en 1938 y representa uno de los máximos exponentes de la época.
Como narra la historia de la mayoría de los hoteles de Mami Beach, el establecimiento albergó un casino clandestino durante los años 30, época en que el juego era ilegal en Estados Unidos.
Los guías cuentan que, cuando los clientes preguntaban dónde estaba el casino, el recepcionista del hotel miraba hacia abajo y señalaba las tres flechas –que todavía hoy se encuentran en el piso del vestíbulo- y apuntaban hacia una puerta cerrada. Detrás se abría el paraíso del juego y la diversión que duraba hasta la madrugada.
Celebridades de paso
El distrito art déco de Miami Beach encierra un sinfín de historias y anécdotas, y los guías saben cómo hacer para captar la atención de los curiosos. Es que, desde la década del 20 en estos hoteles se alojaron las celebridades más destacadas de los Estados Unidos.
Diez años pasaron hasta el estilo derivó en el Streamline Moderne -o estilo aerodinámico- inspirado por los avances tecnológicos de los barcos, aviones e incluso de la radio.
A partir de este momento, las esquinas de los edificios comenzaron a ser redondeadas y presentaron detalles menos decorativos y más simétricos.
El recorrido sigue por el Hotel Essex House, con su torre diseñada como un homenaje la radio, es un gran ejemplo de este estilo. Esta obra maestra fue construida en 1938 y representa uno de los máximos exponentes de la época.
Como narra la historia de la mayoría de los hoteles de Mami Beach, el establecimiento albergó un casino clandestino durante los años 30, época en que el juego era ilegal en Estados Unidos.
Los guías cuentan que, cuando los clientes preguntaban dónde estaba el casino, el recepcionista del hotel miraba hacia abajo y señalaba las tres flechas –que todavía hoy se encuentran en el piso del vestíbulo- y apuntaban hacia una puerta cerrada. Detrás se abría el paraíso del juego y la diversión que duraba hasta la madrugada.
Celebridades de paso
El distrito art déco de Miami Beach encierra un sinfín de historias y anécdotas, y los guías saben cómo hacer para captar la atención de los curiosos. Es que, desde la década del 20 en estos hoteles se alojaron las celebridades más destacadas de los Estados Unidos.
Tal es el caso del actor de cine Clark Gable, quien compuso el legendario personaje de Red Butler de la película Lo que el viento se llevó, que se hospedó una vez en el Edison durante la Segunda Guerra Mundial. A su vez, en el muro de coral que está situado frente al Cardozo Hotel en Ocen Drive, Frank Sinatra y Eddie Hodges se sentaron a cantar High Hopes, la canción de la película ganadora del premio de la academia en 1959, A Hole in the Head (Un agujero en la cabeza).
El distrito art déco de Miami Beach ofrece un recorrido histórico que permite descubrir los distintos estilos arquitectónicos de la ciudad a través de los hoteles construidos en las primeras décadas del siglo XX.
Es sabido que uno de los mayores atractivos que tiene Miami son sus playas paradisíacas de arenas blancas y mar azul, rodeadas de palmeras en donde la gente disfruta de los deportes, las caminatas o simplemente, de recostarse bajo el sol a descansar. Pero la ciudad más linda del Estado del Sol también ofrece un recorrido por los hoteles y edificios históricos que componen el famoso distrito art déco de Miami Beach, ideal para todos aquellos curiosos amantes del arte y la arquitectura.
De norte a sur, los turistas podrán apreciar –y tomar fotos- de muchas de las joyas de los principales estilos arquitectónicos que dominaron la primera parte del siglo XX, entre los que se incluyen muestras de renacimiento mediterráneo, art déco, Streamline Moderne y Miami Modern. Los más de 40 guías voluntarios que, a diario, están a cargo de este recorrido a pie de dos horas de duración, explican la historia del crecimiento, la casi desaparición, y el eventual renacimiento de lo que hoy se considera como la mayor colección de arquitectura art déco de todo el mundo.
Los cuatro arquitectos principales que plasmaron su arte en el distrito fueron Anis, Henry Hohauser, L. Murray Dixon y Roy France, quienes también diseñaron la mayoría de los hoteles al estilo mediterráneo de la década del 20, destinados a la atracción de una clientela adinerada con gustos del “viejo mundo”. La clase media empezó a alojarse allí recién a partir de los años 30.
El paseo comienza por el Hotel Edison, uno de los últimos edificios de estilo mediterráneo, que data de los primeros años, de 1920 y fue diseñado por el arquitecto Hohauser. Los arcos, el hierro forjado, las columnas decorativas y los techos de tejas de arcilla son característicos de este estilo, que fue reflejado en los hoteles de principios de siglo XX.
Uno de los exponentes de esta tendencia es la Casa Casuarinaen –actualmente es un lujoso restaurante y hotel tipo boutique-, ubicada sobre la avenida Ocean Drive. Esta mansión perteneció al famoso diseñador Gianni Versace, quien fue asesinado en uno de los escalones de la entrada una mañana de verano en 1997. Hoy en día, la entrada de la casa es la tercera más fotografiada del país, después de la portada de la Casa Blanca y de Graceland.
Diez años pasaron hasta el estilo derivó en el Streamline Moderne -o estilo aerodinámico- inspirado por los avances tecnológicos de los barcos, aviones e incluso de la radio.
A partir de este momento, las esquinas de los edificios comenzaron a ser redondeadas y presentaron detalles menos decorativos y más simétricos.
El recorrido sigue por el Hotel Essex House, con su torre diseñada como un homenaje la radio, es un gran ejemplo de este estilo. Esta obra maestra fue construida en 1938 y representa uno de los máximos exponentes de la época.
Como narra la historia de la mayoría de los hoteles de Mami Beach, el establecimiento albergó un casino clandestino durante los años 30, época en que el juego era ilegal en Estados Unidos.
Los guías cuentan que, cuando los clientes preguntaban dónde estaba el casino, el recepcionista del hotel miraba hacia abajo y señalaba las tres flechas –que todavía hoy se encuentran en el piso del vestíbulo- y apuntaban hacia una puerta cerrada. Detrás se abría el paraíso del juego y la diversión que duraba hasta la madrugada.
Celebridades de paso
El distrito art déco de Miami Beach encierra un sinfín de historias y anécdotas, y los guías saben cómo hacer para captar la atención de los curiosos. Es que, desde la década del 20 en estos hoteles se alojaron las celebridades más destacadas de los Estados Unidos.
Diez años pasaron hasta el estilo derivó en el Streamline Moderne -o estilo aerodinámico- inspirado por los avances tecnológicos de los barcos, aviones e incluso de la radio.
A partir de este momento, las esquinas de los edificios comenzaron a ser redondeadas y presentaron detalles menos decorativos y más simétricos.
El recorrido sigue por el Hotel Essex House, con su torre diseñada como un homenaje la radio, es un gran ejemplo de este estilo. Esta obra maestra fue construida en 1938 y representa uno de los máximos exponentes de la época.
Como narra la historia de la mayoría de los hoteles de Mami Beach, el establecimiento albergó un casino clandestino durante los años 30, época en que el juego era ilegal en Estados Unidos.
Los guías cuentan que, cuando los clientes preguntaban dónde estaba el casino, el recepcionista del hotel miraba hacia abajo y señalaba las tres flechas –que todavía hoy se encuentran en el piso del vestíbulo- y apuntaban hacia una puerta cerrada. Detrás se abría el paraíso del juego y la diversión que duraba hasta la madrugada.
Celebridades de paso
El distrito art déco de Miami Beach encierra un sinfín de historias y anécdotas, y los guías saben cómo hacer para captar la atención de los curiosos. Es que, desde la década del 20 en estos hoteles se alojaron las celebridades más destacadas de los Estados Unidos.
Tal es el caso del actor de cine Clark Gable, quien compuso el legendario personaje de Red Butler de la película Lo que el viento se llevó, que se hospedó una vez en el Edison durante la Segunda Guerra Mundial. A su vez, en el muro de coral que está situado frente al Cardozo Hotel en Ocen Drive, Frank Sinatra y Eddie Hodges se sentaron a cantar High Hopes, la canción de la película ganadora del premio de la academia en 1959, A Hole in the Head (Un agujero en la cabeza).
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